Estuvimos 4 noches en este hermoso edificio antiguo situado justo en el centro. Las habitaciones dobles costaban 58 €, pero nosotros pagamos 68 € por una triple, que era enorme, con mucho espacio. (No son modernas, tienen un agradable aire “tradicional”.) Había salones grandes y el personal era muy bueno. El desayuno estaba bien, pero no era espectacular. (El desayuno del Grand Hotel de Paris, de Oporto era mejor.) Por las noches era bastante ruidoso, porque da a la plaza. PD: en Aveiro, preguntad por la BUGA, un servicio de alquiler gratuito de bicicletas. Lo único malo es que cierran a las 2 de la tarde todos los días.
