En primer lugar aclarar que, quizás por el precio de la habitación no se podía esperar nada mejor, pero en mi experiencia viajando, sobre todo en lugares igual o más turisticos del norte de España, la relación calidad precio era mucho mayor.
La habitación era mucho peor que lo que aparenta en las fotos, cosa habitual, pero sangrante en este caso: pequeña, poco acogedora, los muebles antíguos, las almohadas pésimas, aspecto desaliñado, y lo peor, el baño, viejisimo, la ducha era pequeñisima, entre dos paredes, y con cortinas que se te pegaban a cada momento, no tenía ni tan siquiera donde apoyar el gel y se mojaba todo el resto del aseo.
Se notaba muchísima humedad, y eso que era pleno verano, no vimos ningún tipo de aparato de calefacción, por lo que ir en otra temporada puede resultar horrible, Las sabanas y las toallas siempre tenían el aspecto de estar humedas y en general el olor a humedad se percibía en todo el edificio.
El edificio es muy antiguo, como la mayoría de los de la zona, pero no parece haber recibido ninguna mejora en muchos años.
Los únicos pros que le encuentro son el pequeño desayuno que incluye el precio, a base de cafe/cacao y pan o cereales (solo una variedad) y la situación céntrica en la localidad de Aveiro.
Por otro lado y para ser justos, en Aveiro da la impresión de haber sólo dos clases de alojamiento: gran lujo o pequeñas pensiones (algunas, y por lo que se ve paseando, incluso de menos calidad que esta). Así que si realmente se queiere visitar esta zona de Portugal quizá hay que plantearse esto, o buscar con mucha antelación (si es verano) en las localidades costeras cercanas, que quizás tengan más oferta hotelera.
