“El destino, poco recomendable. El hotel, para conformistas que viajan poco”
Un hotel que luce 1 estrella más de las que debería tener. Sin duda.
Viajo muy a menudo por mi trabajo y aprecio cada detalle de cada tipo de hotel que visito. No me convierte en un sibarita, pero se nota cuando un hotel 4* tiene más tintes de 3* que de 4.
Llegada al hotel, atención normal, no se puede pedir más, lo correcto y punto. Sabíamos que la habitación no sería lo mejor por haberla reservado por operadora de internet, pero a mi parecer, de las peores del hotel (todo hotel tiene sus habitaciones "hermana fea" y cuando se llena, le toca a alguno), vistas al callejón, moquetilla un poco vieja... (que dicho sea, aunque el hotel lo anuncie como destacable, no lo es, aunque sea hotel "playero") Pero no por eso se arruina la estancia. Lo que sí empieza a desmoronar, es que el viejo aire acondicionado sonase como el Simca 900 de mi padre. No, no es chiste, es literal. Salimos a pedir solución a recepción, que nos envió a un iluminado para recomendarnos ponerlo al mínimo (vaya, no habíamos caído) en noches de verdadero calor. Cuando lo apagábamos, al menos no sonaba, pero encendido, y para colmo, goteaba el agua de condensación a la moqueta, lo cual explicaba el rodapié de madera negruzca bajo el split y obligaba a despertar 2 personas por el mismo lado de la cama para no pisar la moqueta encharcada y escuchar la gota cada segundo, o bien, con la ventana abierta para pasar calor mientras escuchas las bombas de las demás habitaciones que dan al callejón. Al final se supo encontrar equilibrio a la situación.
La presión de la ducha... la misma que la de un funcionario en vacaciones de Navidad, con mi mayor respeto a la Navidad ;). La iluminación del baño, mala para cualquier actividad que exija del espejo, afeitado, maquillaje... Amenities escasas, que al menos reponían como es esperable. Aprobado en limpieza la mayor parte del tiempo.
Armario minúsculo, para estancias no superiores a la semana 2PAX.
El desayuno, lo normal en zona turística, calidad aceptable. Correcto. Los que hablan de variedad y calidad extrema, exageran. Por supuesto los hay peores, y mejores también. El 4º día apareció una camarera que nos regañó por no esperar a que se nos asignara mesa en el desayuno. ¿Dónde estuvo los 3 primeros días?. Si los 3 primeros te vas "acomodando", piensas que es lo normal, a pesar de haber buscado a aquel al que le das tu número de habitación el primer día.
Los 2 minúsculos ascensores se quedan cortos en horas punta, ya que las escaleras sólo eran practicables en caso de incendio.
La piscina, "es un pilón". Y no hay turnomatic en la puerta. Optamos por no abarrotarla más.
Coincido con otros críticos en cuanto al destino. Estoril / Cascais es un Casino, con hoteles alrededor y alguna construcción bonita acompañando. Sin más.
Si quieres playa, hay que coger el coche bastante tiempo. Y la gastronomía es, sota, caballo y rey con pocas salvedades, vayas donde vayas, mismos precios y mismos platos. Parecían cartas pactadas (y se probaron sitios y sitios).
No repetiría, incluso habiéndolo pasado bien, porque el ambiente y las ganas de divertirse, las traíamos de serie. El que busque algo, que espere lo mejor, pero que se prepare para lo peor, por si acaso.
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