Accediendo a Fátima desde la autopista A10 entrando por la rotonda Sur de Fátima (la de los pastorcitos) y haciendo dicha rotonda recta, os daréis de frente con este hotel.
Dicho hotel, como se puede observar en un escrito que tienen dentro donde cuentan la historia del hotel ha sufrido modificaciones y es fácil que en la última modificación agarrara con pinzas la cuarta estrella pero, a medida que ha ido pasando el tiempo, han tenido que reducir esa estrella.
El hotel por su situación está genial, hay escasos 5 minutos a pie al santuario y eso se agradece, el no tener que subirse al coche para acceder al santuario es algo de agradecer. Cuenta con un parking debajo del hotel con bastantes plazas que nos costará a 5€ el día del aparcamiento, posee un ascensor que te deja en la planta de la habitación, pero como esté muy solicitado, mi recomendación es que subáis por las escaleras hasta el hall de entrada donde encontraréis dos ascensores más.
Este es un hotel muy grande con muchas habitaciones, tiene un Hall enorme donde, si todavía no disponéis de la habitación, la cual tiene hora de entrega a las 14.00 de la tarde, se pueden dejar las maletas y pasear por el pueblo, ver el santuario o comer, ya que el restaurante cierra a las 14.30, aunque el restaurante es prescindible del todo como detallaré más adelante. El hall cuenta con la recepción, que es bastante grande y el personal de recepción es correcto, no desbordan amabilidad y se echa en falta el personal de recepción que te indica gratuitamente los puntos fuertes a visitar de la ciudad. Cuenta también con una cafetería Snack donde poder tomarse algo a la espera de tus acompañantes o, en mi caso, a la espera de que deje de llover. Detras de la cafetería hay un bar con sillones, que yo llamaba el Chill Out del hotel, donde poder tomar una copa. En definitiva lo mejorcito de hotel es esta zona, también tiene el acceso a la sala de conferencias y a todos los ascensores de las habitaciones, en su lado trasero se puede acceder al restaurante y a las tiendas del hotel, que para su desgracia y desgracia de los clientes se observan unos precios desmesuradamente excesivos.
Las habitaciones, en mi caso, son correctas, amplias pero algo sucias y con falta de hacerle varios retoques ya que se podía obsrvar varias grietas que le restan confort y confianza al hotel, la calefacción aunque tengas un panel de mando de la climatización lo podrás utilizar o no según el personal del hotel, ya que ellos manejan si se ha de poner o no la calefacción, por lo cual si tienes frío y los del hotel piensan que no hace frío y la quitan, te fastidias, por lo cual, punto negativo en este aspecto. La televisión cuenta con un popurrí de canales desde Portugueses, ingleses, italianos y españoles. El cuarto de baño era bastante correcto y la presión del agua aumentaba y disminúia según cuantos clientes la usaran a la par.
El restaurante. El desayuno es muy aceptable, ya que ponen todo lo que quieras, cafe, leche, croasanes, pan, mantequilla, mermelada, cereales, embutido, bollos, huevos fritos, tortilla y demás; así que lo mejor es solicitar la habitación más el desayuno. La comida y la cena es, a mi modo de ver, bastante mejorable. En primer lugar el menú es el mismo por la mañana que por la noche, un menú de dos primeros a elegir y dos segundos a elegir y ya sabes, lo que no comas por la mañana lo puedes cenar por la noche. Luego ponen una especie de carta pero que si estáis algún tiempo en el hotel puedes observar que son los platos que ya te han puesto de otros días, así que recomendación es comer fuera del hotel y aquí como recomendación extra es que si nada más sentaros junto a la bebida os ponen platos con mantquilla, queso, jamón y demás, o lo rechazáis o si os lo coméis lo pagáis, es así en todos los sitios. Y las cartas de los restaurantes es Sota, caballo y rey (bacalao y carne, punto y pelota). Como consejo para variar un poco es el chino de en frente del hotel que aunque el interior es bastante cutre, la comida está bastante buena y te comes un pedazo de postre por unos dos euros.
El personal, como dije anteriormente, correcto con sus altos y sus bajos, destacable únicamente Diogo que fue el que más educación y profesionalidad tuvo de todos.
En resumen, que por el precio que pagas no está mal, pero no esperéis muchos lujos de un 4 estrellas porque tiene lo básico con algunos extras de agradecer, el restaurante bastante malillo excepto el desayuno que es bastante bueno.
Que tengáis una buena estancia en Fátima y es un placer informaros de toda las vivencias para que no os encontréis con ninguna "sorpresa".
Un saludo y buen viaje.
- Cinquentenario Hotel fátima
