Amabilidad, predisposición y servicialidad de Stavros. Tranquilidad del entorno.
Vistas espectaculares desde la habitación.
Gimnasio, sauna y jacuzzi.
Mini desayuno de bienvenida y agua en la nevera.
Mosquiteras, aire acondicionado y aparato para los mosquitos.
Áreas de mejora:
Tamaño de la habitación y de la TV.
Pocos armarios para la ropa.
Insonorización mejorable.
Accedibilidad al hotel.
No tiene piscina.
Baño sin bañera, sólo ducha.
Sin microondas.
La terraza no estaba bien separada de la de la habitación de al lado.
No se nos informó de los servicios y horarios de las actividades del hotel ni claves de Internet.
Lo considero caro para la confortabilidad que ofrece.
- Eye q Hotel
