La elección de este hotel en Reykjavik tuvo varias ventajas:
- SITUACIÓN: Se encuentra en pleno centro o "downtown", ideal como base para salir a pie a conocer la ciudad, y en una zona con mucho ambiente todo el día. En el autobus desde el aeropuerto y las excursiones que se pueden contratar suele haber la opción de recogida y posterior transporte al hotel y, sinceramente, ninguna de las ubicaciones de nuestros compañeros me gustó más.
- HABITACIÓN: Amplia (al menos en nuestro caso), limpia, de decoración agradable y bien climatizada.
- BUEN DESAYUNO: Rico y completo, el pan está buenísimo y había incluso naranjas frescas y tomate.
- STAFF: Muy solícito ante cualquier petición y siempre dispuesto a explicar y concertar posibles rutas y excursiones.
- SERVICIOS "ANEXOS": Integrados en el propio hotel podemos encontrar un bar, para tomar una copa después de cenar o lo que se tercie, y un buen restaurante (por las mañanas en él se sirven los desayunos, luego se transforma)
- ARQUITECTURA: Es agradable que el conjunto hotel-restaurante parezcan dos casitas del estilo arquitectónico tradicional, lo hace como más acogedor. El interior, sin embargo, muy funcional sin perder algo de clásico, los dos edificios se comunican con paneles acristalados.
- Reykjavik Centrum Hotel
- Reykjavik Centrum Reykjavík
