Hemos estado 7 noches mi marido y yo. La entrada es muy bonita y elegante pero las habitaciones dejan un poco que desear. Necesitan mobiliario nuevo y huelen a humedad, pero son amplias y las camas son confortables. La verdad que tampoco estuvimos mucho tiempo en el hotel, saliamos temprano, despues de desayunar (no era nada del otro mundo el desayuno) y volviamos sobre las 7 de la tarde. Se agradece la piscina para darte un bañito después de patear todo el día. No era muy grande pero el jardincito y la piscina daban el apaño.
Los recepcionistas son punto y aparte. Hay dos señores y dos chicas. Las chicas estupendas, te hablan depacito para entenderte y te ayudan en lo que pueden. Los hombres son otra cosa. Antipáticos, maleducados y perezosos. Pretendian cobrarnos 5€ por un adaptador de la corriente eléctrica, le dijimos que no. Al día siguiente, una de las chicas, nos indicó que era un depósito y al irnos lo devolvian. Pensamos que nos queria estafar por una mala información.
En general no tiene muchos lujos pero no está mal. Depende para lo que quieras el hotel. Para un viaje romántico o algo así, lo desaconsejo seguro, pero si lo que quieres es ir de turisteo, estar todo el día fuera y tener un sitio centrico donde poder descansar un poco y ducharte, no está mal. Tiene muy buena calidad-precio.
Lo que más me ha gustado es la ubicación. Llegas en 5 minutos a todos lados andando y el parking es barato por si alquilas coche. Cogiendo las calles que bajan, llegas a cualquier paseo maritimo, Paceville, St. Julian y Sliema.
Para este tipo de viaje, volveria a este hotel (sin lujos).
- Imperial Hotel Sliema
- Imperial Hotel Malta
