El hotel no tenía mostrador de recepción y había que registrarse en el bar de la planta inferior. La habitación estaba limpia; la decoración, un tanto pasada de moda pero correcta. Tienes que pagar por utilizar la caja fuerte. No hay aire acondicionado, de modo que hay que abrir las ventanas. Sin embargo, uno se encontraba con el inconveniente del escándalo armado por los juerguistas. En resumen, no pudimos dormir. El desayuno consistía en dos panecillos con mermelada o queso de tarrina y un café; bastante escaso. Probablemente el precio del hotel sería de 60 euros por noche por una doble.
- Zurich Hotel Luxembourg City