Es un hotel bien situado para subir a Vallnord, justo enfrente tiene las telecabinas. No tiene parking, pero también tiene uno público justo enfrente, mejor sacar bono por dias completos pues por horas es carísimo.
El hotel está impoluto y con una decoración muy moderna y minimalista. El personal da un trato muy amable e incluso simpático y tratan de resolver cualquier problema que surja al cliente.
He estado en familia, con un crío y he notado que la habitación era un poco justa de tamaño, para dormir suficiente, no para hacer vida. Tenía un cuarto anexo para el niño con su armario y tv incorporada. Un balcón.
La comida es buena y el desayuno tipo buffet, muy variado. El cocinero (Uan ;) de Jerez) y un camarero del que no recuerdo el nombre (de extremadura), te hacen sentir como en casa en el restaurante. Muy atentos y serviciales.
Wifi gratis.
Mi valoración personal relación calidad precio es excelente.
