Me alojé en este hotel recientemente para pasar una semana de vacaiones con mi familia. Las habitaciones que nos otorgaron (2 dobles comunicadas) tenían vista a una pared de piedras y a una zona que está en obras. Aún así no me quejé. El mobiliario de la habitación es anticuado. Los colchones incómodos. Los baños están desfasados y la bañera dispone de una cortina de ducha que ni siquiera llega a cubrir el perímetro de la misma con lo que cada mañana se forma una charca en el suelo. La oferta de canales de TV pésima (no dispone de canales de pago). No disponen de minibar ni de Room Service. El hotel tampoco dispone de fuente de agua ni de máquina de hielo.
El buffet es lo peor que he visto en mi vida, la comida es de una calidad pésima y barata, la variedad escasa. Dependiendo de la hora a la que acudes a cenar o desyunar ya no reponen muchos de los platos. De hecho, cenamos todos los días a las 21.00 horas y cuando llegábamos a los postres ya no quedaba helado para la niña.
De nada servía solicitarlo a los empleados porque prácticamente ninguno daba respuesta.
En referencia al personal es, en su mayoría, descortés y poco profesional. Sobretodo el personal que atiende las zonas de restauración. Son poco eficientes y faltos de experiencia en hostelería. Durante mi estancia comprobé que no distinguían entre una copa limpia y una sucia, faltba menaje en la mesa cada día y hasta se discutían entre los camareros y el jefe de servicio delante de los huéspedes.
Respecto a la oferta dirigida a los niños mejor ni hablar: una piscina mugrienta y mucho más pequeña que la que aparece en las fotos de la web. El agua de la misma es más que turbia y sinceramente te quita las ganas. El KID club que hay al fondo del jardín no es más que un almacén lleno de juguetes varios donde los niños hacen lo que pueden. Durante las horas matinales que llevé a mi hija, la persona que se encargaba del club (de habla inglesa y con un español muy limitado) no hizo ninguna actividad que promoviese entretenimiento alguno. Eso sí, nos dejo coger todos los materiales que quisimos. El KID Club que hay en la planta baja del hotel no es más que un Happy Park con castillo inchable y piscina de pelotas donde un ejercito de niños de todas las edades campan a sus anchas sin ningún cuidado por parte de profesionales. Muchos de los padres con los que coincidí dejaban a sus hijos solos en el recinto después de firmar una hoja de registro. Atención padres y madres: si tienen ustedes hijos de 3 ó 4 años de edad piénselo bien antes de dejarlos entrar en ese recinto ya que corren más riesgo dentro que fuera.
La animación nocturna... perdón, qué animación nocturna? Si lo que ví era animación nocturna, es lo más bochornoso y aburrido que he visto en ningún hotel teniendo en cuenta además que la oferta de ocio en las inmediaciones es patética durante el verano.
Y por último el spa. Mucho más pretencioso que bonito. Muchos de los surtidores en la zona de circuito de agua no funcionaban y los jacuzzi externos había moscas (más de 10) flotando en el agua. El precio de la entrada para el circuito es desorbitado (cerca de 40 euros) ya que no es más que un spa con una zona de baños como la de cualquier hotel que disponga de este tipo de servicio.
Reservé una semana (6 noches de Lunes a Domingo). Nos marchamos el Viernes por la mañana después de abonar un suplemento por cada noche consumida ya que el precio de mi reserva correspondía a una oferta de 5 noches + 1 gratis. El total de las 4 noches en media pensión fue de casi 800 euros incluyendo las bebidas de las cenas (siempre agua). Sacad vuestras conclusiones.
Si después de haber leído todo esto decides alojarte en el Sport Hotel de Soldeu no digas que no te lo avisé.
Saludos.
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