No me yo, pero tenía visitantes. El personal es amable, la ubicación es fantástica. Las habitaciones son espaciosas, pero el sabor de la de diseño interior es un poco dudosa. Hay algunas múltiples combinaciones raras de los muebles y era demasiado mucho amor por jacuzzis. La habitación del desayuno es agradable y el desayuno es muy bueno. Si os decidís a alojaros allí, ¡quédate sin dudarlo ni un vistazo a las habitaciones por Internet y asegúrate de que elegimos el más a tu gusto. No podría ser algo de ruido de la enfrente del bar.
- Zum Dom Hotel
