Acabamos de regresar de una estancia de tres noches aquí como parte de mi viaje. Qué maravilla. Éste es un palacio real verdaderos que fue convertido en un hotel, con mucho de la decoración y mobiliario estaba intacto. Asegúrate, colarse en el Grand ballrooms (que estaban presentando eventos privados mientras estábamos allí, pero nos snuck en cuando los eventos había terminado y waltzed a medida que nos hummed el Blue Danubio para nosotros).
El personal es genial, el desayuno y el restaurante son fantásticos. Este hotel está situado justo fuera del Ringstrasse, así que no es tan cerca de las cosas turísticas como el otro 5 estrellas ofertas en ella el Ring, pero en mi vista esto es una ventaja, ya que tienes un poco espacio entre ustedes y la muchedumbre. Además, está a sólo 2 manzanas de la zona principal donde comienza, lo cual es nada. Además, las instalaciones y los jardines detrás del hotel son impresionantes, no puedes creer que estés en el centro de Viena, y que están justo al lado de la gran museo de arte en el Belvedere, está recogida en Klimt. Lo único negativo - la entrada enfrente es un aparcamiento mucho. Cómo monótona. Te Drive, a un palacio, vienen a través de la puerta, y en vez de jardines maravillosos ya que hay detrás, te dan un aparcamiento mucho? Aparte de esto, este lugar es imprescindible.