Viena es nuevo para los dos nos en este viaje, cogimos un poco de punt en este hotel - pero bien valió la pena. La ubicación fue una manzana de el Danubio, y a pie de 10 minutos de todos los lugares de interés en el centro de la ciudad, incluyendo el Hofburg y de St Stephens Green".
Nuestra habitación había sido reformada recientemente, y el "nuevo tipo "lluvia ducha" era fabuloso! La habitación era preciosa y amplia, la cama era cómoda y todo las instalaciones que podíamos pedir. El desayuno era un poco caro para nuestro gusto (15 euros cada uno, nos pareció encantador estilo muy vienés los desayunos una manzana por unos 10 euros cada uno), pero bien presentado y fresca, con un montón de variedad.
El proceso de entrada y el de salida no podía haber ido más Suavemente, y todo el personal de la recepción fue extremadamente servicial, facilitando mapas, folletos y consejos sobre local cuando pedimos.
Los únicos inconvenientes para nosotros de este hotel fue que había un night club en la carretera, que parecía Arrojan clientes borrachos 14,67 y estaba extremadamente ruidosas a todas horas de la noche, nos despertaba a cada noche de nuestra estancia. El único otro problema que tuvimos fue el control de la temperatura en nuestra habitación, la cual parecía no estar ajustables. Porque estaba tan caliente, mantuvimos tener que abrir la ventana que mantenían lo que acentúa el problema de ruido de la calle.
en conjunto, no obstante, un lugar limpio, agradable y un hotel de buena relación calidad-precio - nos volveríamos a alojar aquí de nuevo, y sin duda lo recomiendo.