Estuvimos alojados cinco noc hesen el Etap Wien Messe. Aunque llegamos muy tarde al hotel, en recepción nos hicieron el check-in enseguida. El personal es muy amable, eficiente y dispuesto a ayudar. La habitación nos sorprendió muy gratamente, ya que es espaciosa, y aunque no tiene lujos, tiene todo lo necesario para cubrir una estancia. La limpieza es muy buena y se agradecen las distintas posibilidades de iluminación que tiene. Es un único espacio, donde está la cama, la ducha, una columna que a un lado tiene un espejo con lavabo y al otro una mesa. Dispone de una barra para perchas, un espejo con dos puntos para colgar los abrigos y el WC es lo único que está cerrado en un cubículo. La habitación es solo para compartir con alguien de mucha confianza. Está a cinco minutos caminando de dos entradas diferentes de metro. No teníamos el desayuno contratado pero pagábamos en la recepción los 6 euros y al final desayunamos todos los días allí. Lo que más nos ha gustado es la limpieza y lo espaciosas que son las habitaciones. Lo que menos, las vistas a la obra de al lado, (que estaba parada).
- Ibis Hotel Vienna
- Ibis Hotel Wien Mariahilf
