Muy cerca de la zona neurálgica de Viena, a pocos pasos de la Schwedenplatz con estaciones de metro, bus y tranvía. Ideal para acercarse a pie hasta el Stephansdom para despedir el año y disfrutar del bullicio entre petardos y valses vieneses. La calidad del servicio, el desayuno buffet y la disposición del personal para hacer nuestra estancia acogedora, perfecta, atentos a los huéspedes pero sin incomodar ni agobiar. Olvidamos algo en la caja fuerte y a la mañana siguiente cuando llamamos identificaron la habitación al momento y nos enviaron por correo los objetos, sin cargo alguno. Uno de los pocos hoteles que recomendamos sin recelo. El restaurante es muy bueno, a tener en cuenta el overbooking a la hora del desayuno el día de año nuevo pero habilitan la zona del bar para desayunar.
- Stefanie Hotel Vienna
- Hotel Stefanie Vienna
