Tanto su hubicación, como sus instalaciones y la habitación, hacen que la estancia en Viena sea una delicia. A nosotros nos ocurrió una cosa, y es que cuando hicimos el check in nos hubicaron inicialmente en un dormitorio del segundo piso interior, y yo creía que me daba algo. Así que expliqué cómo estábamos celebrando una ocasión especial, tal y como puse en las anotaciones de la reserva, y pedí una habitación al exterior. Y fenomenal, nos hubicaron en un piso alto con unas vistas magníficas a la Ópera, y la Viena Imperial.
Puntos a favor de este hotel (nosotros dormimos en una habitación superior deluxe que es el precio de partida, a partir de ahí empiezan a ser de más categoría) son: fruta (dos piezas de fruta en un original frutero), los refescos y agua de cortesía (viene muy bien ya que Viena es carillo y cuando llegas a la habitación después de la jornada turística se agradece), habitación super espaciosa, baño moderno y grande con bañera y ducha por separado, acceso a piscina, jacuzzi y saunas varias para finalizar la jornada andarina por Viena, y una cosa que parecerá tontería pero que a nosotros nos hizo mucha falta, que es el paraguas de cortesía (fuimos en julio confiados de que no llovería y nos vino muy bien).
Os lo recomiendo aunque sé que hay algún otro hotel en Viena, como el CO&DO, altamente recomendable.
- Hotel Le Meridien Vienna
- Hotel Le Meridien Vienna Viena
- Le Meridien Hotel Vienna
- Vienna Le Meridien
- Meridien Hotel Vienna
