Nos no eran bastante como con éxito en encontrar Las habitaciones como las críticas anteriores (sin duda nuestro ningún defecto!) pero una vez que lo hicimos encontrar que nos dieron una cálida bienvenida por parte de nuestro anfitrión, Eva. Nuestra habitación tenía una grande, con un baño moderno (que olía maravillosamente con muletas enseguida sentí de cedro en la estantería), cama grande y cómoda y una buena perspectiva agradable. La zona es tranquila, cerca del casco antiguo del Danubio y a 10 minutos a pie agradable (para mí, un lento caminando serán unos!) de la estación kagran. Con el sistema de transporte público al ser tan buenas, estábamos en el centro de Viena en 10 minutos, así que vale la pena alojarse fuera del ajetreo. Como ya se ha dicho en anteriores huéspedes, el desayuno era bueno y abundante, lo servían en una agradable sol la habitación por una encantadora señorita joven (cuyo nombre no conseguí, pero gracias a ella para los deliciosos la tarifa!) Las habitaciones están en la primera planta, no hay ascensor pero Eva es dispuestos, y capaces de ayuda con el equipaje, ya que era necesario. No tuvimos ningún problema con el ruido en absoluto. El tiempo era soleado y cálido mientras estábamos en Viena, y la única cosa que falta de Las habitaciones había un ventilador por encima o de aire acondicionado, puede ser bastante caliente sin la capacidad para refrescar la habitación (aparte de para abrir una ventana). Nuestra estancia fue sin duda agradable! Gracias Eva y personal.
