Spiess & Spiess está muy bien ubicado, con una parada de metro a cien metros, siguiendo la carretera, además, cerca de allí, hay unos cuantos sitios donde comer y una calle comercial muy larga. Las habitaciones son bonitas y amplias, el personal muy servicial y la suficiente información de Viena como para competir con la oficina de turismo. Como fuimos allí en Navidades, resultó muy práctico disponer de una lista en un tablero del piso de abajo donde se incluían los museos abiertos durante el día de Navidad.
