Está lejísimos del centro en una de las zonas más feas de Viena. Hasta ahí no nos importó porque era barato, pero entonces descubrimos la habitación... El baño estaba sucísimo, las paredes eran de papel y había mucho ruido. En la cama encontramos insectos y pelusas de polvo. Íbamos para tres días y sólo nos quedamos una noche, al día siguiente nos buscamos otro. Es una rara excepción porque los hoteles austriacos suelen ser muy limpios y eficientes.
- Hotel Birg Cyrus
- Birg Cyrus Hotel Vienna
