Hace poco visitamos la pensión Liechtenstein en el Horlgasse en Viena. Es una opción excelente para alojarse. Te tienes la conveniencia de un hotel, buen desayuno en la mañana, y el personal está dispuesto a ayudarte con todas tus peticiones. Las habitaciones son bonitas, y los suelos de madera y las camas son bien. Lo único que puede molestar, es que las habitaciones de la parte frontal (teníamos una). Puede ser verdaderamente ruidoso, por culpa del tráfico había construcciones. Pero llévate algunos tapones para los oídos en la noche y que te oír nada más.
Puedes llegar a pie fácilmente al centro es cerca. Pero también en la zona de la Horlgasse hay lugares estupendos en donde comer. Así que si te gustaría ver algunos más de restaurantes turísticos que podéis hacerlo en el área en donde te alojes :)
Tienen muy divertido, Ivette y Wilco
