Bien, puede que se veía como algo de Europa Oriental alrededor 1978 desde el exterior, pero paso en el vestíbulo y que es todo cambió.
Un hotel decente para el precio, las habitaciones no son nada especial, pero bastante espaciosa en la parte vieja, es limpio y bien dirigido. El personal es amable, pero le faltaba ese algo extra. El desayuno agradable y que cuesta al lado de nada para que nos lo trajeron a la habitación - recomendado.
Lo mejor de este hotel es la ubicación es fantástica (justo en el medio del centro de la ciudad) y esa chimenea en el vestíbulo.
