Reservamos una habitación de la familia para mí, mi pareja y un 2 y 4 años. La habitación era sencilla para no creérselas. La alfombra estaba raída en lugares. No hay ducha en el baño.
Habitación estaba en la planta baja y tuvimos que mantener las cortinas cerradas ya que estábamos en la calle principal.
Pedimos para que nos trasladasen a una habitación con ducha, pero me dijeron que no había habitaciones en familia, con duchas, y de hecho a sólo un par de habitaciones en el hotel había duchas.
El desayuno de la mañana siguiente era pobre. Tuvimos que pedir las tostadas y salsa, entonces me recuerdan al camarero que habíamos pedido.
