A causa del mal tiempo, tuvimos que alargar nuestro viaje unos dias mas, y por no quedarnos en el aeropuerto, decidimos ir a Cumberland house.
Solo puedo decir que nos hemos sentido como en casa, Carmel y su marido son encantadores! Y desde el primer momento muy atentos con nosotros. Vinieron a buscarnos al aeropuerto al poco rato de llamarles.
Las habitaciones, super comodas, la sala de estar reconfortante, el breakfast tipico britanico. Un lugar muy, pero que muy acojedor.
Esta claro que si alguna vez necesitamos alojarnos por esa zona, ya no tenemos que buscar donde.
