Ha sido una muy buena experiencia. Desde su preparación, con la reserva por correo electrónico, tanto Colin como Linda fueron una muy buena fuente de información para organizar nuestra visita.
Una vez allí el trato ha sido francamente excelente. Por si fuera poco, Colin habla un castellano muy correcto que le hace a uno sentirse como en casa.
La casa es preciosa, decorada con un estilo clásico pero nada recargado y con mucho gusto lo que hace que parezca un hogar y no un museo. Las habitaciones son cómodas y los baños nuevos al estilo continental.
El desayuno fue otra de las grandes experiencias, muy copioso y variado y con platos calientes con revueltos de salmón y setas, etc.
El único pero seria su situación que esta ligeramente alejado de Sterling con lo que no se puede hacer un paseo por la ciudad sin tener que usar el coche. Aunque Brige of Allan tiene un ambientillo de tarde agradable. Se puede cenar, al menos en verano, hasta las 10:00 y hay varios restaurantes y pubs muy interesantes.
