Nos quedamos en el hotel olimpia en la última noche antes de que cerrara para una escapada antes de la temporada de invierno. La ciudad entera estaba no exactamente muy concurridos, pero el el Olimpia lo hicimos es mejor. Lo que sí conseguimos una buena recomendación para un restaurante, para el restaurante do Lago piel, que estaba a unos 10 minutos en coche de la ciudad (si no tienes un coche, se hace una caminata bastante largo). Nos dieron al restaurante de cuándo que abrieron, y eran naturalmente, los primeros allí. La comida era una fantástica mezcla de italiano y austriaca (es sólo a unos 10 kilómetros de la frontera austriaca) y estaba bien servida.
- Olimpia Hotel Cortina d Ampezzo
