Reservé dos noches en este B&B. Al parecer, no hubo ningún problema al preguntar. Llevábamos un montón de maletas porque teníamos que recoger cosas de mi hermana, que está viviendo en Lecce, así que cuando nos abrieron el portón y vimos la escalera se nos echó el mundo encima: larga y empinada, demasiado para gente con equipaje. la habitación estaba muy bien, grande y espaciosa, pero el baño me decepcionó mucho, la ducha es un agujero en el suelo y nada más, es decir, nada más. Te duchas sin plato de ducha ni nada. Por supuesto, después de la ducha, todo el baño encharcado. Por la noche, oíamos el mínimo ruido de la calle, y por la mañana nuestro asombro fue que toda la luz del baño entraba a través de la habitación por un cristal de la puerta del baño, como si tuviéramos la ventana al lado de la cama. únicamente 2 o 3 canales se veían bien en la televisión, el resto nada, no funcionaba la antena. El precio (65 euros doble en temporada baja) es excesivo para los pocos servicios del lugar. El desayuno compuesto de café con leche frío, bollos, pan y mermelada y mantequilla, no tenía nada salado, y nada caliente. En Lecce y por un B&B creo que es demasiado caro. Pero lo peor estaba por llegar, cuando después de subir todo el equipaje, y de dormir la primera noche, a la mañana siguiente llega Renata, la encargada del B&B, y nos dice que lo siente pero que lo miró mal, y que no podíamos quedarnos una segunda noche. Me quedé de piedra, sobretodo porque sabía que para asegurarse una noche nos había mentido sobre la disponibilidad de 2. En Lecce, para un B&B más caro, recomiendo el B&B Casa dei mercanti, en plena Piazza San Oronzo y más económico el B&B San Matteo.
