Me ha encantado el sitio, un hotel mas que un b&b para vivir una estancia y dormir bajo un techo construido en el año 1500 d.c. los desayunos con los pasteles locales te hacen empezar el día de forma positiva teniendo a mano todos los lugares históricos y de interés turístico-cultural, Mauro el dueño una persona encantadora nos ha aconsejados como mejor movernos en Lecce y la verdad nos ha ayudados muchísimo. volveremos el próximo verano posibilmente quedándonos unos días mas.
