Pasamos 9 noches en Mini hotel Iris conociendo la Costiera Amalfitana, Nápoles, Pompeya, Capri, Paestum... Todo muy a mano (máximo hora y media en coche). El hotel está en Maiori, pueblo de la Costa Amalfitana, más tranquilo y menos masificado que el propio Amalfi. Tiene además la playa más extensa de la Costiera. El hotel no está en el centro, pero con coche (ojo a las tarifas del aparcamiento urbano), a pie (una "paseggiata" de 20 minutos) o en "la navetta" (minibús frecuente y barato, 0,50 cénts.) se accede bien al centro de Maiori y sus servicios: playas (lidos privados, unos 20€ 1 sombrilla y dos hamacas, pero también zonas libres), paradas de autobuses a otros destinos de la Costiera (preguntad por los billetes "Único Costiera de un día o de tres, que permiten el uso ilimitado de transportes urbanos), el puerto (punto de salida de excursiones a Capri, por ejemplo, o desde Amalfi el metro mare).
El hotel está muy nuevo. Las habitaciones, nuevas, muy limpias y cada una de ellas personalizada con mucho gusto, son muy agradables, amplias, luminosas y disponen de todos los servicios de un buen hotel (hasta mini bar a precios muy razonables).
El desayuno, servido en la terraza soleada, es estupendo (abundancia de fruta local, muy sabrosa; pan, bollería y si tenéis suerte incluso "el dolce" de la madre de Vicenzo; y café al gusto (algo muy difícil de conseguir, como sabéis).
Para los que vayáis en coche (aunque no es imprescindible), el hotel cuenta con un amplio aparcamiento, servicio extra.
El trato es muy familiar y acogedor. Vincenzo siempre está dispuesto a ayudar, sugerir y dar indicaciones muy precisas para cualquier asunto. Ha sido nuestro infalible GPS. Su familia es amabilísima y Valentina igualmente servicial.
En definitiva, una extraordinaria elección y una muy grata semana. Volveríamos sin duda.
