Fuimos para 2 noches en el B&B a principios de mayo y nos gustó tanto que volvimos a pasar 3 noches más tarde, al llegar "en contenía" y de estar bastante suerte al conseguir una habitación.
Me encantó el hecho de que se puede conseguir tu propia comida y comer en el balcón, que todas tienen vistas al mar de algún tipo, principalmente los únicos lado. Para la comida, hay una charcutería casi en la puerta de al lado y un supermercado Spar no muy lejos.
El viaje hasta allí es en efecto pavoroso recorrer, principalmente porque los taxistas italianos en coche por el centro de la calle muy estrecha, así que nos alegramos de aparcar el coche y tomar un autobús de Amalfi un día. Se consigues los boletos con antelación en un estanco y valídalo en la máquina del bus.
La vista desde el balcón en el desayuno es espectacular, la comida es buena y la camarera es encantador. El tiempo fue y era muy ventoso durante nuestra estancia pero el sonido de las olas era genial y muy relajante
Sin duda lo recomendaría y volvería de nuevo - de hecho, que nosotros!
