El hotel Carmine esta muy bien situado del centro de Marsala, es un hotel muy intimo,acogedor y a su vez con mucho encanto, y muy familiar porque tienen un trato muy especial con los clientes,son muy agradables,atentos, simpáticos, y ten dan todo tipo de detalles de donde quieres ir, visitar, cenar, etc. Un 10 por todos ellos.
El desayuno muy bueno, además, es cierto de que en Sicilia hay muchos dulces, lo he podido comprobar, hacen todo tipo de tartas, pasteles, etc, y cual de todos mejor.
las habitaciones son muy cómodas, la cafeteria es preciosa, en fin para pasar una estancia maravillosa. Por cierto, el aparcamiento es gratuito,cosa que en Sicilia es muy importante.
- Carmine Hotel Marsala
