Al primer piso se accede por escaleras, no hay teléfono ni wi fi, por consiguiente ningún servicio de internet. No reciben el pago de la estadía con tarjetas de crédito.Al no haber personal durante la tarde y noche se dificulta la solución de cualquier problema, en particular el encendido de la TV y el aire acondicionado le preguntamos al recepcionista y nos dijo que no hacía falta porque a la noche refrescaba, hizo 30 grados de calor, tuvimos que abrir ventanas y se nos lleno de mosquitos.Al otro día la Sra Monica nos trasladó a planta baja y nos habilitó el aire acondicionado.Relativo a la relación calidad-precio, por la zona había hoteles a menor precio y con mayores servicios.
