Hotel familiar, donde uno se puede sentir como en casa. Sin grandes instalaciones, pero con un servicio excelente y buen restaurante para su precio. Como única pega el desayuno, que abusa bastante de dulces y se echa en falta algo más de variedad.
Se agradece el ordenador y wifi de uso gratuito. El pueblo es bonito y está bien comunicado para moverse por el norte de la Toscana. Recomendaría este hotel sin duda por su excelente relación calidad-precio.
Un saludo para todo el personal, especialmente para el dueño y para Graciano.
Jacobo-Ines (Canarias).
- Montebello Hotel Montecatini Terme
