---: Ubicación 15 minutos a pie hasta la estación de tren, a un agradable o por una de las calles principales con hoteles + o tiendas por el amplio aparcamiento, que está justo en frente del hotel. Bastante tranquilo, agradable entorno.
¡-- Las habitaciones--: inmaculado de limpio y brillante con grandes ventanas y pero pequeñisima; si tienes para acomodar a más de una maleta que se convertirán en estrecha. El baño bastante amplio, con interesante bañera alejabas (muy práctico para sentarse mientras ducharme) y bidet.
--El personal--: todo muy amable y atento. ¡No todo el mundo habla italiano que cualquier otro idioma, uno o dos habla alemán.
---: Una comida de lo más destacado. Habíamos reservado media pensión y por lo tanto se cena en el hotel. El vestíbulo donde servían el era muy tentador y el buen gusto cubiertos, vajilla y casi a diario flores frescas agregó a la atmósfera, que era tranquilo y más relajante que formal. Nos trataron con una gran variedad de muy buena cocina local durante nuestra estadía de nuestros 12 días, durante el cual no era un plato repetir. El menú cambiado cada día y para los huéspedes que no hablaban italiano del hotel preparado traducido versiones en inglés y alemán en su mesas respective. La comida era de excelente calidad, impecablemente preparados y sentido era generoso. Los cursos se ofreció a elegir entre tres entrantes (sopa, pasta, risotto... - Pescado ya suficiente para comer tu), tres campos principales de llenar (, carne, gratin, partido...) acompañada de ensalada y verduras y varios hechos casera bizcochos, fruta y/o quesos. La carta de vinos cuelgo una lista de vinos representante de Toscana y empezó a 10 euros por botella 0,75, de la cual deem muy competitivos para un restaurante. Tienen un poco bar cerca de la recepción que te sirven hasta tu digestif en tu mesa.
- El desayuno: era no es tan lujoso como la cena pero más de lo que esperaba de nuestra guía. Un bufé pequeño con bollos, mantequilla, salchichas, queso, mermelada y yogur (simple o con frutas), huevos duros. No es espectacular pero lo que no está preparado con hambre (después de todo es que aún teníamos que digerir la cena anterior). Y por supuesto excelente capuchino.