El hotel está ubicado cerca del lago, aunque el lago no es visible desde el hotel.
Al principio teníamos dudas sobre el ruido de la calle por mucha a Nago que estaba justo en frente de nuestra habitación, pero las pantallas y las ventanas del balcón son construido tal que mucho del ruido era absorbido y fue agradable para sentarse en el balcón. Dentro de la habitación te podría olvidar la carretera.
Las habitaciones no estaban muy grande pero suficiente y muy limpia!
El buffet de desayuno estaba bien abastecido con buena comida. Las cenas de noche eran exctremely bien preparado. Los platos eran sabrosas y preparado individualmente para cada cliente. Había una buena selección servido por camareros amables de las cuales me gustaría mencionar especialmente Tamara que era muy eficiente.
- Caravel Hotel Torbole Sul Garda
