como todos los hoteles europeos, este uno no es una excepción. Es un hotel pequeño, limpio, muy básico. La habitación, aunque muy limpia pero extremadamente básico. La ubicación es buena... sólo a unos minutos a pie del centro de la ciudad, en donde hay pocas tiendas bonitas y un pequeño centro comercial. Es una buena opción para un viajero de negocios que quiera pasar la noche en una habitación limpia. El Internet es gratis aunque debes dejar un factura 10 euros para conseguir el cable de Internet de la recepción. El proceso de registro fue muy rápida, pero me era el único que paran en la recepción de todas formas. Hay un pequeño bar/restaurante en la planta baja y que parecía estar vivos para un lunes.
