El hotel es muy bonito y de decoración moderna, con piscina y playa privada (no es una playa propiamente dicha, se puede entrar al agua atravesando unas rocas).
Todo muy limpio y cuidado.
Dispone de parking al aire libre(gratis) y también subterráneo(de pago) pero no vale la pena ya que siempre hay plazas en el gratuito. Yo hice la reserva a través de la web del hotel y en la opción del parking no te dice nada del gratuito, así que recomiendo no reservar esta opción.
El desayuno no me gustó, demasiada variedad de mermeladas y cereales, pero poca(ninguna) variedad de bolleria (croissants sólo de chocolate). El personal de cafetería/restaurante es muy seco y cortante, en concreto el jefe de sala. El primer día bajé al restaurante a pedir que me calentaran la comida de mi hijo pequeño y además de no poner buena cara a mi petición me tuvieron esperando más de 20 minutos de pie para calentar un plato que está listo en 1 minuto al microondas. Durante todo este tiempo los camareros pasaban por mi lado y no me decían nada. Después de más de 20 minutos esperando me lo dieron sin más, sin ninguna disculpa. Y el primer día de desayuno le pedí al jefe de sala dónde estaba la leche caliente (le mostré claramente que era para un biberón) y me indicó la leche de la cafetera (que estaba ardiendo!).
Este señor no me pareció nada amable.
Tampoco me ha parecido a la altura de la categoría del hotel el hecho de que la conexión wi-fi se diera sólamente en la zona de recepción del hotel. El precio que pagas por la habitación (más de 200 euros) debería incluir la conexión gratuita en las habitaciones y no tener que bajar a la recepción con tu ordenador.
En general es un buen hotel con un buen servicio y limpieza pero para estar a la altura de la categoría deberían incluir la conexión gratuita en las habitaciones y un buffet de desayunos más amplio.
- Acquaviva Hotel Desenzano Del Garda
