Paramos una noche en mitad de nuestro recorrido "Norway in a Nutshell". Al principio nos quedamos un poco decepcionados porque el pueblo tendrá unas siete casas y en las habitaciones no hay tele, ni conexión a internet... En fín, que hay poco que hacer. Pero como hay que poner al mal tiempo buena cara, fuimos a recepción a preguntar qué podíamos hacer. Nos recomendó dos rutitas a pie muy bonitas y nos dijo que si no queríamos pasar alli todo el día hasta las 17.30 que se suponía salí nuestro autobus, podíamos coger uno a Voss por la mañana. Dicho y hecho, dimos una buena caminata y luego cenamos de maravilla en el hotel. Un estupendo salmón y exquisita carne. Platos muy abundantes frente al fiordo, delante de un gran ventanal y acompañados de velas. No era temporada alta, así que sólo dos mesas estaban ocupadas. Luego en la habitación, desde el gran ventanal en el techo podías ver las cascadas cayendo. ¡Una maravilla! quizá en verano sea más fastidioso por la luz, pero no hay nada que no arregle un antifaz. Quizá los baños son bastante básicos, un poco cutres... y la decoración un poco horterilla.
Por la mañana tomamos un magnífico y abundante desayuno. Además en recepción fueron realmente amables al ayudarnos con un imprevisto de trabajo que nos surgió. Nos escanearon unos documentos, los enviaron...
Es un sitio para relajarse mucho y estar muuuy tranquilos disfrutando de la naturaleza, con un personal muy amable, pero no nos quedaríamos más de una noche. Si queréis hacer algo, os recomendaría parar en Voss.
Esta opinión es la opinión subjetiva de un miembro de TripAdvisor, no de TripAdvisor LLC.