Teníamos planeado quedarnos en la primera categoría (40 euros por habitación) pero decidimos ir a un poco mejor de, para tener un poco más de espacio y extras. No nos decepcionó. La ropa de cama era nevada blanco y cómodas; el aire acondicionado fue eficaz; el baño era de buen tamaño y tenía una zona de vestidor. La ducha/bañera era más bien un compromiso rara pero funcionaban bien. Había WiFi gratuito. El restaurante era por supuesto perfectamente bien - buena hors d'oeuvre gratis y principal. Nos decidimos no para ir por los 7 euros por el desayuno de la jefa pero tenía un cruasán y café para 2 en el Carrefour cercano por unos 6 euros.
- Hotel Campanile Agen
