Estuvimos 3 noches de noviembre en esta preciosa casa del centro de este encantador pueblo. La habitacion era pequeña pero confortable. Los dueños son ingleses, muy amables y educados. Sus recomendaciones nos fueron de gran ayuda (la tienda en que comprar los productos típicos, los restaurantes - no olvideis pasar por le jardin d´harmonie y probar la declination des foi gras, precio medio-alto pero vale la pena). La casa está en una calle no peatonal y empinada. Nosotros dejamos el coche en la perpendicular superior y no tuvimos que pagar nada porque no era temporada alta. Es necesario pagar en metálico. Los desayunos están bien pero teniendo en cuenta la variedad de locales que hay en los alrededores nosotros preferimos el segundo y tercer día probar otras cosas por el mismo precio.No nos importaría repetir.
