Hermoso hotel, nos alojamos en la parte antigua. El pueblo que está cerca, es horrible con lo cual se recomienda ir solo en auto para disfrutar de la Borgoña realmente. La cena es muy disfrutable, aunque en pasos fijos, y el servicio de los mozos excelente. Lo mas exótico, fue cuando nos anunciaron que un día a la semana cerraba el restaurante, que comiéramos en otro lugar o compráramos comida. Cuando volvimos de los viñedos, 7pm, había solo un auto en el hotel. Nos bañamos, y alrededor de las 9pm fuimos a la cocina en busca de un cuchillo. Era de noche, y no había nadie... en todo el castillo!!! La noche se hizo mas noche, las armaduras parecían cobrar vida, y nos encerramos en la habitación hasta el amanecer del día siguiente, divertidos por la situación y con mucho miedo a la vez. Ah... dormimos de manera espectacular, y no nos despertó ningún fantasma.
- Chateau De Bellecroix Chagny
