Tuvimos una parada de una noche en el hotel en 2003 agosto y les prometimos volver. Hemos reservado de nuevo para hacer una parada de una noche en julio de este año. Teníamos una habitación familiar en la que, era lo suficientemente grande para dos camas dobles, y tenía un baño contiguo. La habitación tenía muebles francés precioso. Hay un restaurante excelente directamente enfrente del hotel donde nos sentamos a comer fuera. La mañana siguiente nos servían el desayuno en el jardín preciosa, lo cual estaba lleno de árboles de fruta y Hierbas. Nos ofrecieron una selección de jamones, pan, cruasanes (el más habitual francés el desayuno!) y los niños les encantó el chocolate caliente. El personal era extremadamente servicial y agradable aunque la señorita que nos registró nos en llegar sólo hablaba unas pocas palabras de Enlgish pero con mi limitado francés, nos dieron por! No puedo esperar a volver - me puedo olor el café ya!
