Típico Hotel Etap, pero con la salvedad que es la 1ª vez que he tenido que utilizar el check-in automático porque no había nadie en la recepción. La máquina tiene la opción de español, pero ojo porque teneis que tener a mano tanto los códigos de reserva como la tarjeta de crédito con la que reservasteis. El Hotel está bajo el Palacio de Congresos ya que todas las habitaciones están en la planta baja y sus ventanas dan a la calle directamente (protegidas perfectamente con rejas metálicas, eso sí). Las calles paralelas son tranquilas, pero la ciudad en general es sucia, mal cuidada, con mala gente y con un tufillo a delincuencia y drogadicción que no me gustó nada. Para 2 cosas que hay que ver os recomiendo que os alojeis en otra ciudad cercana como Narbonne o Montpellier.
