Pasamos una noche en el Helios en el camino desde Provence a España. Aunque las habitaciones eran limpias, y teníamos un problema con el aire acondicionado (en un día muy caluroso en agosto). Nos registramos a 7 y luego fuimos a cenar. Cuando volvimos sobre las 11 que la intentamos encender el aire acondicionado y nos dimos cuenta de que no funcionó. La habitación estaba en la planta baja, de modo que no queríamos dormir con la puerta abierta, ya que era muy expuestas. Nos dijeron que el empleado que fuimos para comprobar que era realmente estaba rota y me dijeron que que no se podía hacer nada pero que lo hacían una nota de. Pedimos otra habitación y nos dijeron que no había nada como el hotel estaba lleno. Pedimos por un abanico como la habitación estaba muy mal ventilado y eran incómodas y nos dijo que tenían había abanicos. Nos preguntó si queríamos que alojarse en la habitación o salir y encontrar otro hotel. A las 11pm y con un niño de cuatro años de edad no nos pareció que podíamos comenzar buscando otra habitación, así que pasamos una noche larga y incómoda. La mañana siguiente nos hablaron de una mujer que me que supongo que era el director. Cuando nos quejamos sobre el aire acondicionado que era muy defensivo y maleducados y nos dijeron que nos había aceptado el estado de la habitación cuando reservamos, y que deberíamos haber revisado para asegurarse de que todo funcionaba correctamente antes a que decidiéramos quedarnos esa el check in (!) Después de discutir por 15 minutos que nos dijo que nos darían un 10 euros descuento de del precio de la 110 euros habitación. Como ésta era la última habitación que el hotel tenía gratis que sospecho que que eran conscientes que el aire acondicionado no estaba funcionando desde el principio.
En una nota de al lado, el hotel no está en la mejor ubicación, tampoco. Está a quince minutos a pie cruzando autopistas y aparcamientos para poder al puerto.
Por suerte estábamos justo pasando a través, pero nos quedamos muy descontento.
