Somos dos familias con tres niñas de 12 y 16 años que hemos estado tres dias en Les Carriolettes, estábamos alojados en la segunda planta, dos habitaciones dobles y una tríple. Compartíamos dos duchas y un solo lavabo, del todo insuficiente para 7 personas. En la planta habia también una gran sala con una mesa y sofás (era para todos los huéspedes pero por la noche estábamos solos). La casa era sencilla pero correcta.
Por lo que respecta a la comida, en primer lugar decir que los desayunos consistian siempre, en pan con mantequilla, mermelada y cereales, para nuestro gusto poco variado. En cuanto a las cenas, para los adultos estaban bien (poco equilibradas), pero a las niñas no les gustó nada.
Los dueños eran muy amables y se esforzaban para entendernos con nuestro poco francés y su español.
