Cinco amigos nos alojamos en 3 habitaciones de este hotel durante una semana, así que tenemos argumentos varios para DESACONSEJAR el establecimiento, puesto que, como además habían "perdido" una de nuestras reservas, una habitación estuvo en otra planta y en otro módulo. Enumeramos:
- Ahora mismo hay una invasión de cucarachas francesas. Uno de nosotros se las encontró en su propia cama y aunque su naturaleza bondadosa le hacía echarlas de la habitación, acabó matándolas por ver si cundía el ejemplo.
- A la llegada, el suelo estaba sucio y no lo barrieron en toda la semana que estuvimos allí. Yo misma tiré un trozo de papel higiénico en el suelo para comprobarlo, porque no daba crédito, y no lo quitaron, ciertamente.
- Un día no hicieron la habitación, pero sí sacaron todas las toallas, dejándonos sin ninguna y teniendo que ir a recepción a que nos dieran toallas a nuestra llegada, a eso de las doce de la noche. Hubo que esperar en la puerta del hotel, porque la recepción estaba cerrada, pero afortunadamente nos lo solucionaron.
- Las habitaciones no se corresponden con las fotografías de Internet. Esto es lo más sorprendente de todo. De hecho, no tienen ni mesitas de noche.
- No hay armario, que se sustituye por una barra que va de un pilar a otro de la pared. Y sólo hay una pequeña puerta en el escritorio, con una balda en medio, para poder poner tu ropa u objetos personales sin que estén a la vista. En realidad, o eso o las pones encima del escritorio, porque cajones no hay.
- Sólo existía UN ENCHUFE en toda la habitación. Estaba en el baño, sobre el water, así que tuvimos que turnarnos como pudimos para recargar móviles, pilas, cámara de vídeo... en fin, lo que se suele llevar a un viaje.
- Las habitaciones tenían paredes, pero el interior era un módulo prefabricado, de forma que el cabecero de la cama daba directamente al water y a la bañera, y la insonorización de las habitaciones era nula, pudiendo escuchar perfectamente las conversaciones de las habitaciones de al lado y las duchas de los vecinos a las 6 de la mañana.
- Si uno ha estado en un hotel español, no hay color. Estás pagando relativamente caro algo que no te ofrece casi nada; pero lo peor, sin duda, cucarachas aparte, lo de la limpieza. En definitiva, estaría bien si costara barato. Pero la relación calidad-precio no es buena. Y no he visto más telarañas en las escaleras en mi vida.
Por lo demás, magnífica la zona de Poitou... pero no saliendo del Campanile.
- Campanile Poitiers Futuroscope Hotel
