El hotel es tipico de Europa, pequeño, nada de lujos, practico. Como en la mayoria de los hoteles pequeños, la atencion es bastante indiferente, pero se puede sobrevivir a eso.
Lejos lo mejor, es poder quedarse en Neuss, pues uno puede tomar el tranvia hacia Dusseldorf, aprovechar el mercado que queda cerca, sus pequeñas tiendas, y las hermosas atracciones que estan en este pueblito. El tranvia pasa en la esquina, los boletos se compran en la estacion de Neuss, donde pasan trenes que le pueden llevar a Colonia en una hora o a otras ciudades cercanas.
Recomiendo los restaurantes cercanos, en particular el "Monte Grande", excelente carne y atencion, queda en Adolf Flecken. Ciudad segura y entretenida, que no le hará extrañar Dusseldorf
