Estuve con una amiga en agosto de 2011, la habitacion en ultima planta muy limpia, tamaño adecuado, baño tambien, incluso teniamos una terraza.
La ubicacion perfecta, en el centro de Konstanz, ideal para ver la ciudad, el lago.
El desayuno muy abundante, tenias para elegir muchas cosas.
Lo peor: si vas con coche para aparcar, aunque con ayuda de un amigo aleman nos pudimos entender con la recepcionista y todas las noches nos dejaba una tarjeta y un sitio para aparcar, en los sitios que tienen adjudicados el hotel.
- Hirschen Hotel Konstanz
