Acabamos de volver de pasar 5 se alojen en noches el Gasthof ZUM Baren, en Meersburg. Era un hotel encantador. Muy pintoresco, con las escaleras son muy empinadas y Couverts oscuros. La habitación era grande y estaba bien ventilada y muy cómodas. El baño era un poco pequeño pero muy limpio. El personal era muy servicial, especialmente el propietario, Michael, que se tomaron tiempo para charlar con nosotros, y hasta nos dio una botella de vino ya que nos marchamos. De lo único que nos arrepentimos es que no cenamos en el restaurante pues hay tanta variedad en Meersburg.
- Gasthof Zum Baren Meersburg Bodensee
- Gasthof Zum Baren Hotel
