Aunque las habitaciones son bastante grandes, la ubicación no es para morirse y el personal, mientras amable, es francamente mezquino con su comida. En vez de comer en el desayuno, mi marido, que era un poco sensación enferma, decidí bajar y tomar una rebanada de pan para subir a nuestra habitación. Sin embargo, la mujer no dejes que él, diciendo que él ponerlo nuevamente. El desayuno está a unos bollos con dos tipos de cereales, bastante estándar para Europa, aunque esto es cambiar rápidamente.
En general, una experiencia decente, aunque el personal es bastante escasas.
