Recomendaría este hotel en Valkenburg - nos alojamos una noche a finales de nuestro viaje motorbiking - está a sólo un corto paseo al ferry puertos, tres horas o así.
El hotel está decorado en un colorido y estrafalario estilo y la habitación que teníamos estaba bien equipado, incluyendo un té y máquina de café. El desayuno era fantástico- una generosa selección de panes, quesos, jamón, y huevos y fruta y hasta un delicioso smoothy. Todo esto se servía en vajilla estrafalario, nos hizo sonreír. Me encantó los caniches gigantescos de plástico que decorado el alféizar de las ventanas!
